¿Qué te da puntos en las oposiciones de magisterio?
Cuando hablamos de unas oposiciones de magisterio, uno de los errores habituales es pensar que todo depende del examen. No es así. En España, en el sistema ordinario de ingreso al Cuerpo de Maestros, la oposición tiene un peso decisivo, pero la fase de concurso también puede marcar diferencias muy importantes entre aspirantes con notas parecidas. Así pues, es importante saber qué te da puntos en las oposiciones de magisterio para tratar de no jugarlo todo a una carta.
La normativa estatal básica sigue estando en el Real Decreto 276/2007, en su texto consolidado, y las convocatorias de cada comunidad autónoma deben respetar esa estructura general del baremo. Además, la fase de concurso solo se valora a quienes superan la fase de oposición, y la nota final se obtiene ponderando dos tercios para la oposición y un tercio para el concurso.
Ahora bien, aquí conviene hacer una precisión importante. En los últimos años convivieron procedimientos extraordinarios de estabilización derivados de la Ley 20/2021 y regulados por el Real Decreto 270/2022, con un baremo distinto al ordinario. Ese modelo dio más peso a la experiencia previa y a otros méritos, pero respondió a convocatorias excepcionales de estabilización. Por eso, si lo que buscamos es saber qué suele dar puntos en las oposiciones de magisterio hoy, lo correcto es fijarnos primero en la convocatoria concreta de nuestra comunidad autónoma y comprobar si estamos ante un proceso ordinario o ante uno excepcional.
Qué dice la normativa vigente sobre el baremo de méritos
En el procedimiento ordinario, el baremo de la fase de concurso se divide en tres grandes bloques. La normativa básica fija un máximo de 5 puntos por experiencia docente previa, 5 puntos por formación académica y 2 puntos por otros méritos, con un tope total de 10 puntos en esta fase. Es decir, no todos los méritos pesan igual: la experiencia y la formación académica son las dos áreas que más pueden impulsar nuestra posición.
Además, aunque el Estado fija la estructura común, las administraciones educativas concretan en cada convocatoria cómo se presenta la documentación, qué certificados aceptan y cómo aplican determinados subapartados. De hecho, convocatorias recientes publicadas en 2025 por distintas administraciones educativas confirman que cada proceso se rige por sus propias bases, siempre dentro del marco estatal. Esto significa que conocer el baremo general es imprescindible, pero leer la convocatoria autonómica completa sigue siendo igual de importante.
La experiencia docente: el mérito que más suele ayudarte
Si nos preguntamos de forma directa qué te da puntos en las oposiciones de magisterio, la primera respuesta es clara: la experiencia docente previa. En el baremo ordinario, este bloque puede llegar hasta 5 puntos y valora especialmente la experiencia en especialidades del mismo cuerpo en centros públicos. La puntuación básica estatal establece 1 punto por cada año en especialidades del cuerpo al que se opta, en centros públicos; 0,5 puntos por año en especialidades de otros cuerpos, también en centros públicos; 0,5 puntos por año en especialidades del mismo nivel o etapa en otros centros; y 0,25 puntos por año en especialidades de distinto nivel o etapa en otros centros. Además, para este apartado se toma en cuenta un máximo de cinco años.
Esto explica por qué muchos aspirantes con trayectoria como interinos parten con ventaja en la fase de concurso. No significa que una persona sin experiencia no pueda obtener plaza, pero sí que la experiencia tiene un efecto real en la clasificación final. En la práctica, haber trabajado en centros públicos de la misma etapa y especialidad es uno de los méritos más rentables del baremo. Por eso, quienes ya están en bolsas o acumulan sustituciones deben vigilar especialmente que todos los servicios prestados queden bien certificados y correctamente baremados.
También conviene desterrar un error frecuente: no toda experiencia vale igual. La normativa diferencia entre cuerpo, etapa y tipo de centro. Por tanto, no basta con “haber dado clase”; importa dónde, en qué especialidad y en qué nivel educativo. Esa diferencia puede suponer pasar de 1 punto por año a 0,25, y eso cambia mucho el resultado final.
La formación académica: grados, másteres, doctorado e idiomas
El segundo gran bloque es la formación académica, con un máximo de 5 puntos. Aquí entra, en primer lugar, el expediente académico del título alegado para acceder, con hasta 1,5 puntos según la nota media obtenida. Es decir, el expediente sí cuenta, aunque no suele ser el único factor decisivo. A partir de ahí, el baremo estatal suma también otros estudios oficiales que no sean requisito de acceso.
Por ejemplo, el título oficial de máster, el antiguo certificado-diploma de estudios avanzados o títulos equivalentes pueden sumar 1 punto, siempre que no hayan sido necesarios para ingresar en la función pública docente. El doctorado aporta otro 1 punto, y el premio extraordinario de doctorado añade 0,5 puntos. También puntúan otras titulaciones universitarias oficiales distintas de la exigida para presentarse, tanto de primer como de segundo ciclo, con 1 punto en cada caso dentro de las condiciones marcadas por la norma.
Qué sí vale y qué no
Aquí hay una lectura muy útil para quien todavía está planificando su preparación: no toda formación “extra” sirve. Lo que de verdad suele tener valor en el baremo son títulos oficiales y méritos expresamente previstos. Por eso, antes de matricularnos en cualquier estudio adicional, conviene comprobar si es baremable de verdad en la convocatoria a la que queremos presentarnos. En oposiciones, invertir tiempo y dinero sin revisar el encaje normativo puede llevarnos a acumular formación que luego no puntúa.
Dentro de este mismo bloque también aparecen las titulaciones de enseñanzas de régimen especial y ciertos títulos de Formación Profesional, siempre que no hayan sido requisito de acceso. Un título profesional de Música o Danza suma 0,5 puntos; un certificado de nivel avanzado o equivalente de Escuela Oficial de Idiomas, 0,5 puntos; y determinados títulos como Técnico Superior de FP, Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño o Técnico Deportivo Superior pueden aportar 0,2 puntos cada uno. Además, el dominio acreditado de una lengua extranjera con nivel C1 o C2 por entidades aceptadas en convocatoria puede sumar 0,5 puntos, sin duplicar la valoración del mismo idioma en distintos apartados.
Otros méritos: aquí es donde hay que leer muy bien la convocatoria
El tercer bloque es el de otros méritos, con un máximo de 2 puntos en el sistema ordinario. Y este es, probablemente, el apartado que más dudas genera, porque la norma estatal deja margen para que las convocatorias concreten qué se valora exactamente. Por eso, aquí no podemos quedarnos con una idea genérica: hay que leer el anexo de baremo de nuestra comunidad autónoma con muchísimo detalle.
En la práctica, en muchas convocatorias de oposiciones docentes se valoran dentro de este bloque los cursos de formación permanente, siempre que cumplan los requisitos exigidos por la administración convocante. Además, en los últimos años ha ganado relevancia la competencia digital docente, que cuenta con un marco común aprobado en 2022 y un procedimiento de acreditación regulado en el ámbito del ministerio por la Orden EFP/823/2023.
Esa orden establece que la acreditación de la competencia digital docente se integra en el Registro de Formación Permanente del Profesorado y reconoce niveles desde A1 hasta C2. Ahora bien, que una acreditación exista no significa automáticamente que puntúe en cualquier proceso: será la convocatoria concreta la que determine cómo se barema.
Este punto es especialmente relevante porque muchos aspirantes oyen que “la competencia digital da puntos” y lo dan por hecho. La realidad es más precisa: la competencia digital docente tiene hoy una base normativa clara y reconocimiento administrativo, pero su traducción exacta en puntos depende del baremo aplicable en cada convocatoria. Por eso, nuestra recomendación siempre es la misma: antes de hacer un curso o tramitar una acreditación pensando en la oposición, debemos confirmar que ese mérito aparece recogido de forma baremable en el proceso al que nos vamos a presentar.
Entonces, ¿qué méritos conviene priorizar si queremos subir puntos?
Si lo vemos con una perspectiva estratégica, hay méritos que suelen ser más sólidos que otros. La experiencia docente, cuando la tenemos, es lo que más empuja. Después, la formación académica oficial bien escogida puede ayudarnos bastante: un buen expediente, un máster oficial adicional, idiomas acreditados o una segunda titulación sí pueden marcar diferencias. Por el contrario, los méritos más ambiguos o menos estandarizados requieren revisar convocatoria por convocatoria.
También debemos entender que la fase de concurso no sustituye a una buena preparación del examen. Como la puntuación final pondera dos tercios oposición y un tercio concurso, un baremo fuerte ayuda, pero no compensa una mala fase de oposición. En otras palabras, sumar puntos es importante, pero aprobar bien sigue siendo lo primero. La mejor estrategia suele ser combinar ambas líneas: preparar a fondo el temario, la programación y la defensa, y al mismo tiempo planificar con criterio los méritos que realmente puedan baremarnos.
En ese camino, contar con una academia especializada puede ahorrar muchos errores. En ESLA Formación se trabaja la preparación de oposiciones de Magisterio, con acompañamiento docente y materiales actualizados, dentro de una oferta enfocada tanto a oposiciones como a cursos y formación profesional. Para quien quiera preparar la oposición con una visión práctica y revisar con seguridad qué formación le compensa cursar y cuál no, es una opción a tener en cuenta.
Errores frecuentes al intentar conseguir más puntos
Uno de los errores más comunes es pensar que cualquier curso suma. No siempre es así. Muchos cursos pueden ser útiles para nuestra práctica docente, pero no todos son baremables. Otro fallo habitual es no revisar si una titulación ya fue usada como requisito de acceso, porque eso puede impedir que vuelva a valorarse en determinados apartados. Y un tercer error, muy frecuente, es dejar la justificación documental para el final: certificados incompletos, méritos no compulsados cuando procede o títulos que no encajan exactamente con lo que pide la base pueden hacernos perder puntos que sí habíamos ganado en la práctica.
Además, no debemos confundir la regulación del proceso ordinario con la de los procedimientos extraordinarios de estabilización. Durante los últimos años hubo aspirantes que leyeron baremos de estabilización pensando que eran aplicables a cualquier oposición de maestros, y no era así. Esa confusión puede llevar a una planificación errónea de los méritos.
Nuestra recomendación es no guiarnos por rumores ni por listas genéricas que circulan en internet. Lo que realmente cuenta es combinar la normativa estatal vigente con la convocatoria autonómica más reciente que nos afecte. Y, sobre todo, planificar con tiempo: elegir bien la formación, acreditar correctamente los méritos y preparar una oposición sólida. Porque en magisterio, los puntos ayudan mucho, pero la plaza se consigue cuando el baremo y la preparación van de la mano.
Preguntas frecuentes sobre qué te da puntos en las oposiciones de magisterio
¿La experiencia como interino da puntos?
Sí. De hecho, es el mérito con más peso dentro del baremo ordinario. La experiencia en especialidades del mismo cuerpo y en centros públicos es la mejor valorada.
¿Un máster oficial suma puntos?
Sí, siempre que no sea requisito de acceso y encaje en el apartado correspondiente del baremo. En el sistema ordinario, el título oficial de máster puede aportar 1 punto.
¿Los idiomas puntúan?
Sí, pueden puntuar. La norma estatal contempla certificados de C1 o C2 de lengua extranjera y también certificados de EOI en determinados supuestos, pero hay que revisar cómo lo concreta cada convocatoria.
¿La competencia digital docente da puntos?
Puede darlos, pero no debemos darlo por automático. Existe una regulación estatal de la acreditación de competencia digital docente, pero la convocatoria concreta es la que decide cómo se barema.
¿Se suman los méritos aunque suspendamos el examen?
No. En el sistema ordinario, la fase de concurso solo se aplica a quienes superan la fase de oposición.